Arqueo de caja

Si alguna vez has estado a cargo del manejo de caja chica en algún trabajo muy probablemente conozcas el significado de arqueo de caja, pero si deseas actualizar tus conocimientos o aprender algo nuevo, te presentamos aquí la información.

El arqueo de caja es un proceso que se realiza para analizar las transacciones de un periodo determinado con el fin de comprobar que todo se ha contabilizado y que el saldo que arroja se encuentra realmente en efectivo, cheques o vales.

Normalmente los cajeros suelen llevar a cabo un arqueo diario para asegurarse de que todas las transacciones están registradas correctamente.

Este proceso es necesario para evitar el mal manejo del dinero y por lo regular se realiza por un auditor o contador  en fechas no previstas por el cajero. Lo ideal es que la suma de los distintos comprobantes de ingresos sean igual al fondo que se le ha asignado a la caja chica, osea, que la caja «cuadre».

Para realizar el arqueo suele utilizarse un formato que ayudará al registro y formalidad del proceso, el cual debe contener la siguiente información:

 

  1. Fecha y hora del arqueo
  2. Identificador de la caja a la que se le realiza el arqueo
  3. Nombre del responsable de la caja
  4. Movimientos de efectivo de la caja
  5. Comprobantes como cheques y vales
  6. Suma de efectivo y comprobantes
  7. Fondo fijo de la caja
  8. Diferencia del total y el importe de caja chica
 

Es muy importante hacer un arqueo de caja periódico para llevar un correcto control de movimiento de efectivo, tanto para que el encargado de caja lleve un correcto control y para que la empresa se asegure del buen manejo de dinero.

Cuando existe algún sobrante o faltante en la caja la empresa suele tomar diferentes medidas y esto dependerá de sus políticas. 

En caso de FALTANTE se puede cobrar la cantidad al cajero o la empresa lo puede considerar como un gasto, si hay un SOBRANTE se puede registrar como «otros ingresos».

Para llevar un correcto control de caja y evitar sobrantes o faltantes te compartimos los siguientes consejos:

  • Realiza un arqueo de caja diario, de ser posible también uno a mitad de turno, de esta forma podrás recordar con más facilidad los movimientos de efectivo en caso de que haya una discrepancia.
  • No dejes para después el registro de movimientos de efectivo, hazlo en el momento en que se realice la entrada o salida.
  • No permitas que otras personas no autorizadas tengan acceso a la caja.
  • Toma tu tiempo para registrar cada movimiento y prioriza actividades cuando trabajes bajo presión.

Si creas una cultura del buen manejo de caja chica, con el tiempo el manejo de efectivo será una actividad sencilla y de esta forma aseguras que la caja cuadre cuando se realicen los arqueos de caja. 

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